Juan
Henríquez
DECLARACIÓN DEL ARTISTA
Mi pintura se desarrolla como una topografía personal: un proceso en el que la
intuición, la estructura y los materiales se encuentran para generar tensión y
descubrimiento. Entiendo la pintura como un acto visceral y reflexivo, más que
representacional, donde cada gesto funciona a la vez como pregunta y
resolución.
El lienzo opera como un lugar de experimentación, donde capas de color, línea y
textura construyen paisajes abstractos e inestables. Me interesa generar
fricción visual, disonancia y ruptura: momentos que desafían el equilibrio y las
expectativas, transformando la percepción en experiencia.
La materialidad es central en mi proceso. Al trabajar con estados sólidos,
líquidos y aerosoles, incorporo el accidente y la resistencia como parte de la
evolución de la obra. Estas interacciones producen superficies densas y
microconflictos que profundizan el campo pictórico.
En este diálogo entre gesto, materia y azar, la pintura se convierte en un
territorio abierto de exploración: un espacio activo, en constante
transformación, donde lo sensorial y lo conceptual se encuentran.
COLLAGES

PINTURAS

En papel

ACERCA DE
JUAN HENRIQUEZ
(n. 1980, Maracaibo, Venezuela) es un artista visual venezolano que vive y trabaja en Miami, Florida. Su práctica expande la pintura contemporánea a través de la experimentación material y de procesos vinculados al gesto, la estructura y la construcción pictórica en capas. Inició suformación artística en 1995 en la Escuela de Artes Plásticas Julio Árraga, en Maracaibo, y posteriormente continuó sus estudios en la Academia Superior de Arte Neptalí Rincón, donde se enfocó en artes gráficas experimentales y técnicas de impresión.
Henríquez ha presentado exposiciones individuales en espacios como Edge Zones Art Center enMiami, Coral Gables Museum en Coral Gables, Laundromat Art Space en Miami, D’MuseoGallery en Caracas y el Museo de Arte Contemporáneo del Zulia en Maracaibo.
Su obra ha sido incluida en exposiciones colectivas en Estados Unidos, Latinoamérica y Europa, con presentaciones en instituciones como el Coral Gables Museum, el Museo de Arte Contemporáneo Alejandro Otero en Caracas y el Museo de Arte Contemporáneo del Zulia enMaracaibo. También ha participado en exposiciones curadas por Victor Fuenmayor, Jimmy Yanez, Richard Garet, Yi Chin Hsied, Félix Suazo y Dainy Tapia. Actualmente, es artistaresidente en Laundromat Art Space.
CV completo
RUPTURA DEL GOCE EN LA MIRADA.
Con el título principal y con cada una de sus obras, el artista Juan Henríquez nos invita a reflexionar sobre dos aspectos fundamentales de la creación: la soledad y el disfrute. Dentro del juego artístico que une a creador y espectador, el disfrute introduce el término griego antiguo de aesthesis como un dinamismo conector y placentero que integra el proceso de emisión y recepción de la obra.
Puedo traducir la estética griega a lo que el semiólogo francés contemporáneo Roland Barthes llama "punctum", asociándola con un toque que llega al lector a través de los significantes, ya que es un fragmento de la obra que deja su espacio hacia el espectador para tocar o herir su sensibilidad.
Esta vez no soy yo quien lo va a buscar (…), es él quien sale de escena como una flecha y viene a castigarme. El punctum (…) es esa casualidad en la que me toca (pero que también me hiere, me hiere).
(BARTHES, Roland, 1990, La cámara lúcida, págs. 64-65).
Cuando hablo del juego, me refiero a la elaboración de la forma significativa que implica toda acción poética y artística al trabajar con la materialidad de los lenguajes: líneas, colores, la energía del trazo. En esta zona imaginaria de la materialidad pictórica que toca al creador y al espectador, podemos destacar un punto de unión o disfrute, no obvio, en las obras de Juan Henríquez que entrelaza entre el cuerpo, las imágenes y los signos que llamaremos “Punto” de anagramas pictóricos –como un juego de fusión significativa de diversos lenguajes– que puede desorientar al principio, antes de que el lector entienda las reglas del juego por parte del autor que consciente o inconscientemente, establece conexiones entre el cuerpo del disfrute y las formas visuales y literales que involucran puentes entre el imaginario lingüístico de las letras y las imágenes pictóricas.
Todo acto gozoso encierra su sombra, y como se aprecia en el uso del color negro (que contrasta con el azul celeste, el gris, el blanco y el rojo), en las agitaciones del gesto pictórico se nos habla de esa confluencia de pureza e impureza, sublimación y perversión, que puede albergar el espacio estético del disfrute. En aquellos temas cotidianos donde el artista no abandona la simbolización estética ni olvida los actos más oscuros u ocultos de la corporeidad, el lector debe dar rienda suelta a su imaginación hasta poder sentir la alegría de esta diversidad de materiales, técnicas pictóricas y ese recorrido corporal de la figuración erótica.
Una simple ilustración de lo que une el significante pictórico de la figuración al objeto deseado y a un cuerpo deseante puede verse en La Mesa, cuya abstracción la lleva a buscar significado en una figura híbrida: dibujar un ángulo verde con trazos gruesos (¿Mesa del placer?) y una forma ovalada y blanca con una punta gruesa similar a un pezón (¿libido oral proyectada a un objeto?). La esquina lineal verde puede ser el significante. Una simple ilustración de lo que une el significante pictórico de la figuración al verde nos advierte de algo acorralado del sentido no evidente que debe verse en el significante lingüístico que nombra el color, ya que ocurre en la visión prohibida del placer que ese óvalo blanco que termina en una punta es el término de un pecho deseado.
Víctor Fuenmayor
Miembro de la Asociación Internacional de Críticos de Arte
Junio de 2016
MAPA HISTÉRICO
La obra pictórica de Juan Henríquez parte de esa duplicidad psicosensible que nos permite mirar sin reglas y percibir con atención al mismo tiempo. Esta alternancia entre lo espontáneo y lo deliberado es coherente con su forma de trabajar: dejar que las cosas sucedan, que surjan imágenes y luego atar cabos o establecer conexiones, ya sea en el espacio visual o en el ámbito de las ideas. Se trata, en definitiva, de aceptar el acto de ver en su doble condición de ser un acontecimiento lúdico y, a la vez, un vehículo cognitivo.
“Henríquez propone una fenomenología propia que va de la materia pictórica al gesto configurador, salpicado de acentos sinestésicos, capaz de recoger sonidos y palabras que se amplifican o atenúan según la dimensión del soporte. Confluencia de lo visual, lo acústico y lo narrativo, todo encadenado: el silbido del aerosol, la pincelada sorda de los crayones y el lápiz, el leve ruido del pincel al rozar la tela y el murmullo de la calle mezclado con una canción. En realidad, lo que sucede en estas obras está enmarcado por la experiencia del artista, quien nos permite, sí, ser testigos del espectáculo de su intensa obra.”
“‘Mapa histérico’”, título de su exposición individual en Laundromat Art Space, sugiere una representación cartográfica del proceso pictórico, como vehículo especulativo y dispositivo de introspección psíquica. A su manera, Henríquez configura un paisaje psicográfico de rasgos diversos. En ese territorio no hay coordenadas fijas, ni ideas preconcebidas; solo indicios de un itinerario lleno de expectativas, donde lo familiar y lo extraño conviven.
Féliz Suazo
Curador
Noviembre de 2021




























